Publicado El:Wednesday, October 5, 2011
Posteado Por MisterDj1
Lo supuestos errores de Conrad Murray le podrian salir caro
Por Barbara Munker.-El jurado escucha atentamente las graves acusaciones que se le imputan al médico de Michael Jackson. El galeno, con la mirada perdida, espera el veredicto final, cuya lectura será dentro de un mesEl rostro de Conrad Murray refleja tensión. El hombre, de unos dos metros de altura, se encoge en el banquillo de los acusados, componiendo una figura inexpresiva.
Desde que comenzó el proceso en su contra, hace una semana, el médico mantiene la mirada fija en la sala, mientras le llueven las acusaciones.
La Fiscalía carga con toda su artillería, con el fin de demostrar que el especialista en cardiología causó la muerte de Michael Jackson por negligencia.
Si uno cree las declaraciones de la primera docena de testigos, Murray habría suministrado al "rey del pop" fuertes medicamentos para después dejarlo desatendido hasta que, preso del pánico, intentó reanimarlo. Luego trató de ocultar pruebas y no avisó a urgencias hasta que fue demasiado tarde.
Quizás si hubieran llegado a tiempo, podrían haber reanimado a Jackson, dijo el médico Richard Seneff. Él y un colega intentaron, en vano, durante más de 40 minutos, salvar a Jackson. Pero, según afirma, éste ya estaba muerto. Además, acusó a Murray de haberles mentido al nombrar un único somnífero que supuestamente había suministrado al cantante y al ocultar el fuerte propofol.
Los 12 miembros del jurado escucharon estas graves acusaciones el lunes, al comienzo de la segunda semana del proceso. También hablaron dos doctoras del UCLA Medial Center, donde un equipo de 14 personas también luchó por que el artista sobreviviera. Murray "no mencionó en absoluto" el propofol, subrayó la cardióloga Thao Nguyen.
Según declaró, el cardiólogo que se ocupaba de la salud del astro estaba "confundido" y no le pudo proporcionar respuestas que sirvieran de ayuda. Para la médica de urgencias Richelle Cooper, no hay duda de que Jackson "estaba clínicamente muerto" desde "mucho antes" de que ingresara en urgencias. Sólo continuaron con la reanimación por insistencia de Murray.
En un interrogatorio cruzado, Cooper reconoció que, en el fondo, no habría servido de nada que Murray hubiera informado a los médicos inmediatamente sobre la ingesta de propofol porque el paciente estaba ya muerto.
El médico personal de Jackson sostiene que sólo le administró una pequeña e inofensiva dosis del sedante unas horas antes de su muerte, el 25 de junio de 2009. Y afirma que el culpable fue el propio cantante. Esa es la estrategia de la defensa: demostrar que Jacko ingirió el mortal cóctail de medicamentos sin conocimiento de Murray. "Murió tan rápido, tan de repente, que no tuvo tiempo ni de cerrar los ojos", describió el defensor Ed Chernoff en su alegato inicial.











