La cantante Diomary “La Mala” “Ser artista me trajo confusiones hasta a mi misma”
La cantante Diomary “La Mala” dijo a Jary Ramírez que nunca en su vida se imaginó que iba a ser artista agregando que hoy por hoy ha tenido que defender la “esencia” de la cantante que por convicción es.
“Me he pasado la vida defendiendo mi esencia… y por eso soy una luchadora, una guerrera, pero sobre todo una mujer con mucha fe” dijo la artista del turbante al cronista de espectáculo en “Lo que se dice y lo que se calla” que se transmite los sábados por Digital 15 y los domingos por Telemicro Internacional.
La intérprete que ha sido catalogado como una de las mejores voces de la República dijo en el segmento “Confesiones de Famosos” que ha tenido que crear su propio camino por “convicción” y eso le ha permitido ser la mujer que es “súper sensible”.
Diomary es de las pocas artistas que acudió a la universidad donde estudió licenciatura en Administración de Empresas, pero no se imaginó que sería la artista que es hoy.
“Ser artista me trajo confusiones hasta a mi misma, imagínate que a ti te preparan para estudiar y que tengas una maestría incluso en tu carrera universitaria y que de repente empieces a cantar en un medio tan difícil, que no es tan fácil. En mi vida yo pensé que iba a ser artista”.
La cantante dijo que estudió en Bellas Artes música clásica, por ende, cuando Raffy De Oleo la invita en la ciudad de New York a cantar en un restaurantes le dio mucho trabajo interpretar algunas canciones al principio, cuando usaba un casette de 90 minutos donde almacenaba sus pistas.
La Mala se auto definió como una mujer luchadora, convincente y con mucha fe. “Creo que la fe es la que mantiene en todo lo que hago, creo mucho en mí y entiendo que el señor nos pone un don, un talento y siempre hablo de eso porque hay mucha gente que pierde su perspectiva porque no se conoce”.
Agregó que para ella nunca fue un “sueño ser artista” al punto de que por estar cantando en la ciudad de los rascacielos la “botaron” del Long Island University en aquel entonces, ahí cuando se vio en ese momento fue que se dijo que cantaría para sobrevivir.
En lo familiar dijo que su hijo nació antes de los cinco meses cuando un día cantando rompió fuente y le tuvieron que hacer una cesárea.
“Fue algo terrible a los 4 meses y medio a penas. No fuimos al hospital un domingo y justamente a los diez días después de ahí me tuvieron que hacer una cesárea para sacarme el bebé. Mi hijo nació antes de los cinco meses”.
Sostuvo entre lágrimas que su pequeño vino al mundo e incluso no estaba “formado” todavía. “Mi hijo duró casi tres meses en el hospital fue una navidad prácticamente y de ahí yo tenía que ir a cantar el 24, 25 y 31 de diciembre hacer el show y de ahí para el hospital y me cambiaba de lentejuelas y todo y de ahí para el trabajo”.
De una libra nació el niño de Diomary prematuro, y a los tres meses cuando se lo entregaron pesaba cuatro libras.
“Me he pasado la vida defendiendo mi esencia… y por eso soy una luchadora, una guerrera, pero sobre todo una mujer con mucha fe” dijo la artista del turbante al cronista de espectáculo en “Lo que se dice y lo que se calla” que se transmite los sábados por Digital 15 y los domingos por Telemicro Internacional.
La intérprete que ha sido catalogado como una de las mejores voces de la República dijo en el segmento “Confesiones de Famosos” que ha tenido que crear su propio camino por “convicción” y eso le ha permitido ser la mujer que es “súper sensible”.
Diomary es de las pocas artistas que acudió a la universidad donde estudió licenciatura en Administración de Empresas, pero no se imaginó que sería la artista que es hoy.
“Ser artista me trajo confusiones hasta a mi misma, imagínate que a ti te preparan para estudiar y que tengas una maestría incluso en tu carrera universitaria y que de repente empieces a cantar en un medio tan difícil, que no es tan fácil. En mi vida yo pensé que iba a ser artista”.
La cantante dijo que estudió en Bellas Artes música clásica, por ende, cuando Raffy De Oleo la invita en la ciudad de New York a cantar en un restaurantes le dio mucho trabajo interpretar algunas canciones al principio, cuando usaba un casette de 90 minutos donde almacenaba sus pistas.
La Mala se auto definió como una mujer luchadora, convincente y con mucha fe. “Creo que la fe es la que mantiene en todo lo que hago, creo mucho en mí y entiendo que el señor nos pone un don, un talento y siempre hablo de eso porque hay mucha gente que pierde su perspectiva porque no se conoce”.
Agregó que para ella nunca fue un “sueño ser artista” al punto de que por estar cantando en la ciudad de los rascacielos la “botaron” del Long Island University en aquel entonces, ahí cuando se vio en ese momento fue que se dijo que cantaría para sobrevivir.
En lo familiar dijo que su hijo nació antes de los cinco meses cuando un día cantando rompió fuente y le tuvieron que hacer una cesárea.
“Fue algo terrible a los 4 meses y medio a penas. No fuimos al hospital un domingo y justamente a los diez días después de ahí me tuvieron que hacer una cesárea para sacarme el bebé. Mi hijo nació antes de los cinco meses”.
Sostuvo entre lágrimas que su pequeño vino al mundo e incluso no estaba “formado” todavía. “Mi hijo duró casi tres meses en el hospital fue una navidad prácticamente y de ahí yo tenía que ir a cantar el 24, 25 y 31 de diciembre hacer el show y de ahí para el hospital y me cambiaba de lentejuelas y todo y de ahí para el trabajo”.
De una libra nació el niño de Diomary prematuro, y a los tres meses cuando se lo entregaron pesaba cuatro libras.













Es más buena que el pan, pero Diomary tiene claro que, cuando se trata de defender los derechos, los sueños y la justicia, hay que ser un poquito “mala”. “Yo no creo en las etiquetas, así que, si te dicen mala por tener una actitud de fortaleza ante la vida, pues convierte a esa ‘mala’ en algo positivo, en una mujer aún más luchadora, más auténtica y más activista. Que el coraje sea valentía, que en vez de precios, tengas valores”, afirma la cantante en entrevista con Primera Hora. A dos años de Yo canto, la competencia de talento de Telemundo con la que se dio a conocer en Puerto Rico, la intérprete se apresta a lanzar su disco La mala de la película, del que promociona su pegajoso merengue Mala, recordado en ese reality por la frase: “Te corto... el agua y la luz”. Además de presentarse en varios locales del área metropolitana, en este periodo de producción del álbum, Diomary también ha estado trabajando en sus otras facetas: el diseño de modas, la actuación y, más importante para ella, el activismo. Así las cosas, su primera línea de ropa está pautada para ser lanzada este año, pero por el momento adelanta una colección de camisetas ideadas por su manejador, Jamiston La Paz, en la que transforma la palabra “mala” en una serie de atributos a lo largo de un acróstico: “m” de mujer, “a” de auténtica, “l” de luchadora y “a” de activista. “Yo prefiero tomar el camino de las escaleras al elevador. En las escaleras puedes disfrutar de cada logro por tu sacrificio, por tu trabajo. En el elevador, si se va la luz, te caes de cantazo y no has aprendido cómo subir por ti sola”, metaforiza la cantante, quien se ha convertido en una especie de motivadora para sus fans de Facebook y Twitter gracias a esta capacidad para construir alegorías. La artista dominicana se refería no solo a los altibajos que sufren los de su gremio, como la cancelación imprevista de espectáculos. Para Diomary, la carrera hacia su sueño ha implicado separarse intermitentemente de su esposo, Irving Peña, y del hijo de ambos, Jedi, quienes viven en Nueva York. “Ya los amiguitos de él del colegio me piden autógrafos y él lo entiende. Yo le doy uno a él y me dice: ‘¡Mami, a mí no porque yo soy tu hijo!’”, relata con lágrimas en los ojos. Cualquier ignorante la tildaría de la mala de la película por anteponer su meta a su familia, pero no es así. Diomary verifica cómo está su nene a cada rato y afirma que el trabajo que realiza, así como sus ganancias, son para él. Debido a esta dinámica de trabajo, aprovecha al máximo los periodos en los que viaja a la Gran Manzana para grabar la serie Mortales, en la que protagoniza varios capítulos. El unitario sobre casos de la vida real va al aire por el canal Telemicro Internacional. “Cuando te atacan, te hacen más fuerte y estoy decidida a sacarle algo productivo a cualquier estereotipo que me puedan poner”, establece la solista, quien en enero estuvo en su natal República, impulsando un movimiento social para fomentar las bellas artes. La mala de la película contiene tres números de bachata, cinco de merengue y tres de salsa, en los que no faltan las frases distintivas de Diomary: “En tiempo de ñao”, “Si tú me..., yo te...” y “1-800 se acabó el abuso






